miércoles, 11 de noviembre de 2009

La fuente de toda poesía - 7

El pasado día de Todos los Santos fuí al pueblo de mi Madre, Terrinches (Ciudad Real).
Es pequeño, acogedor, manchego por los cuatro costados, es la tierra donde nació mi Madre y donde ahora descansa su cuerpo.

El cementerio se llena de vida ese día. Las flores, las gentes limpiando y ordenando, las charlas y los recuerdos compartidos,... Es una sensación especial, diferente a cualquier otra.


Entre lápidas brillantes y montañas de crisantemos, gladiolos, azucenas, claveles, rosas, y tantas otras flores, los niños juegan y los padres rinden homenaje a sus seres queridos.
Mi hermana me decía: ¿Te imaginas que "Ellos" estuvieran ahora entre nosotros?
Y yo pienso... ¿Por qué no?
¿No podría ser quizás ese el punto de encuentro en el espacio y en el tiempo que compartimos al menos una vez al año?

Yo lo primer que hago al llegar al pueblo es visitar a mi Madre, y lo último cuando me voy es despedirme de Ella.
La visito siempre que puedo cuando estoy allí, y he perdido el miedo que se tiene a los cementerios. Ahora siento un profundo respeto, pero me siento bien al lado del lecho de la que me dió la vida. El aire es fresco al atardecer en verano, los pájaros cantan y alborotan, el silencio abraza todo lo demás, y yo miro su foto y sé que está tranquila, conmigo y en su lugar al mismo tiempo...




Cuajado de amapolas y de romero
está el camino de mi corazón.
Antes era un lugar para el sosiego
y ahora es el lecho donde está mi amor.

Descansas en la tierra en que viviste,
tu sueño fue dormir en tu lugar;
te miras bajo el cielo en que naciste
y ese será desde ahora tu hogar.

Los tuyos te rodean para siempre,
sus brazos te acogieron donde estés.
Nosotros no dejamos de quererte,
contigo la alegría se nos fue.

Relaja tu pequeño cuerpecito,
disfrutadel lugar desde el que ves
nuestro corazón hecho pedacitos
por no besar donde pisan tus pies.

15 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Muy sentido, pero hermoso escrito.. el día que nos recuerda a los nuestros..

Bello poema..


Un abrazo
Saludos fraternos...

Marina-Emer dijo...

QUERIDA aNTONIA Y QUE NO SEPAMOS CUANTO LOS QUEREMOS HASTA QUE SE NOS VAN PARA SIEMPRE ...ES REMENDO SI SE PIENSA BIEN...YO MAÑANA HARÁ 15 MESES MI MARIDO ...ERA UN AMOR...UN AMOR ...UN AMOR QUE ME VOLVERIA LOCA SI NO FUERA QUE TOMAS RESPIRO Y DICES ...BUENO YA ESTA ESTO NO TIENE REMEDIO Y TÚ HAS DE VIVIR.
aNTONIA SABES QUE TE QUIERO EL POEMA ES PRECIOSO.
BESOS
mARINA

Siab-MiprincesaAzul dijo...

Se nos van y es cuando mas les extrañamos...
duele saberlos lejos pero alivia sentirlos en el alma...
Un beso grande

Tony Amesty dijo...

Antonia, es muy triste para los que nos quedamos....no les podemos ver, pero estoy seguro de que ellos a nosotros,si.

Tu poema es muy triste pero hermoso, un canto a la ausencia.

Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Es auténticamente maravilloso, leyéndolo me gustaría tener tu fe, y tu talento... Por ahora sólo puedo darte mi consuelo y mi amistad, aquí estamos los demás para pasar momentos como ése, y esperemos que mejores, un besazo! Ana

La Gata Coqueta dijo...

Le has dedicado una poesía divina con un amor de hija inigualable...

Y no facíl de comprender si no se vive y se siente con la misma intensidad...

Te lo dice alguien que dormir en la capilla donde yace el cuerpo, es de lo más normal y la noche ni me preocupa...

A veces no entiendo tanta compañia y boato ese día y el resto del año una soledad tetrica de losas y hierbas...

¿Ese afecto tan pronto se ausento?

O es que cuesta mucho esfuerzo perder un poquito de nuestro tiempo para ir a llevarles un poco de ese amor que primero ellos nos han regalado...

Me ha encantado esta entrada querida Antonia, te felicito por ella además mientras está contigo en el recuerdo nunca se perderá en el olvido...

Feliz semana esta que comienza, para ti y para los que te acompañen.

Un abrazo de

María del Carmen.

Antònia dijo...

Adolfo:
Si es muy sentido, ese día y todos los días del año, amigo.
Besos!!

Antònia dijo...

Querida Marina:
Yo también te quiero, porque nuestra mutua compañía nos alivia a ambas. El dolor compartido no es menos dolor, pero es más llevadero.
Un fuerte abrazo!!

Antònia dijo...

Silvia:
Ella se fue, pero se quedó... Sigue aquí, conmigo, en mi corazón, en mi alma y en mi vida. Ha sido, es y será así, hasta el momento en que volvamos a tomarnos de las manos y abrazarnos.
Besos!!

Antònia dijo...

Tony:
Sabes que estoy de acuerdo contigo, y eso es lo que me consuela. Sé que me mira y me cuida y por eso yo pude volver a sonreir.
Besos!!

Antònia dijo...

Querida Ana:
Sabes cuánto valoro tu opinión.

Yo siempre había creído que la Fe es un regalo, pero cuando pasó lo de mi Madre, comprendí que la Fe es una conquista, dura, constante,casi agotadora, pero que compensa con creces.
El hecho de que te plantees el tener Fe ya es un primer paso, llegará en su momento, como todo. Ya lo sabes!
Mientras tanto yo tengo por las dos!!
Besos!!

Antònia dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Maria del Carmen!
Mis poesías fueron la manera de llorar a mi Madre, pues no conseguía hacerlo de otro modo.
Ese día es un símbolo, como todo en la actualidad. Yo voy para presentarle mis respetos un día más y decirle que la quiero como todos los días, pero yo no necesito estar allí para hacerlo, pues creo que es ella la viene a mí siempre, cuando la pienso, cuando le hablo, cuando le rezo, cuando la lloro, y cuando echo tanto de menos abrazarla.
Me considero afortunada por haberla tenido conmigo y compartir tanto amor juntas.
Besos, amiga!!

DIAVOLO dijo...

Antonia, no te conocía de antes...

He leído este poema y se me ha puesto la piel de gallina. Cuando se transmite tanto, no hay comentario que valga. Me levanto, te aplaudo... y, si lo aceptas, te envío un caluroso abrazo.

Diavolo.

mimbre dijo...

Hola Antónia...
Solo te dire: Tu madre te mira orgullosa, allí donde está¡¡
Es de bien nacido, venerar a la mujer,al vientre que nos cobijo y nos dio: La vida¡¡ el regalo más preciado...
Felicitaciones, Amiga¡¡
Un abrazo enorme
Osvaldo

bicipalo dijo...

Estos versos me suenan, Antonia, yo los leía bastante mas tarde, pero me ha gustado volver a sentirlos.
Y las amapolas son como el renacer, ellas también mueren y vuelven a nacer, a veces en al campo y otras en esa preciosa imagen que nos has regalado.