domingo, 15 de febrero de 2009

Mi cajón de sastre-3



Ya no quiero dulces sueños,
quiero dulces realidades.
Quien haya de ser mi dueño,
que me llene de bondades.
No quiero mentiras sucias
ni quiero verdades vanas,
no quiero ver aguas turbias,
sino cristalinas aguas.
No quiero ver ni tormentas
ni rayos que partan nada.
Quiero que toda respuesta
sea una palabra clara.


Esta es una de mis poesías inéditas, las que atesoro en mi cajón de sastre y que escribí hace algún tiempo.
Esta me gusta porque habla de la verdad, de lo importante que es la verdad en una relación, sea del tipo que sea esta relación, tanto de amor como de amistad. Cuando la escribí había experimentado la mentira o la verdad a medias en una relación afectiva y es algo duro. Pero siempre es duro que alguien en quien confías te mienta, sobretodo si está seguro de que tú vas a aceptar su palabra como una verdad incuestionable porque eso es lo que tú harías.

Tengo claro que no se puede construir una relación sobre un montón de mentiras, pero ¿cómo se puede llegar al corazón de alguien para quien la palabra dada es un juego? ¿Es ese corazón un castillo inexpugnable?

7 comentarios:

RöB dijo...

Hola Antonia!
En toda relación humana debería prevalecer siempre la verdad. Claro que no todos están dispuestos a escucharla y mucho menos a acaptarla.
Considero además que el/la que miente sólo se miente a si mismo/a.
Un beso grande!

Marina-Emer dijo...

no sabes como me alegra que hayas entrado en mi pequeño espacio ya que tengo la oportunidad de saludarte yo y decirte que me encanto tu poesía de la mentira y verdad muy bonitos versos, yo es lo único que se hacer "escribir" y como tú desde niña ya inventaba cuentos.
Recibe mi amistad y cariño
Marina

Antònia Rivas dijo...

Rob:
La verdad no debería ser una excepción, pero muchas veces lo es y eso es lo triste.
Coincido contigo en que muchas personas se mienten a sí mismas.Una buena frase:
"Sucede muy a menudo que el hombre se engaña primero a sí mismo, antes de engañar a los otros". (Jaume Balmes)
Besos!!

Antònia Rivas dijo...

A mí también me ha gustado entrar en tu blog, Marina, y sobretodo, me ha parecido acogedor. Me encanta que compartamos nuestro amor por la poesía y la literatura, es un placer.
Besos!!

neblina dijo...

Bufff, las medias verdades, son peores que las mentiras, porque para demostrarlas tienes que contar tu versión y ya quedas expuesto... alguien nunca te creerá.
El caso es que hay personas que dan su palabra y sus sentimientos como el que cambia de calcetines.
Les llamo personas de "sentimientos horizontales", intensos, pero no profundos.
Es su problema.
No es que sean inexpugnables, es una manera de ser, y una faena que se crucen en el camino de los que no somos así.
Bueno, vaya rollazo te metí.

"Ni rayos que partan nada"... decía Cortázar, que el amor es un rayo que te parte en dos. Será, será que a veces es de tal intensidad, que te deja estaqueado en medio del patio.

¡Un besazo!

neblina dijo...

Totalmente de acuerdo con la cita de Jaume Balmes, a quienes engañan realmente es así mismos, y es que además proyectan sus embustes :)

Antònia dijo...

No te preocupes, me ha gustado tu discurso, no es ningún rollazo. El problema es que yo no aprendo y creo que esa es la tarea de mi vida.
Besote!