Después de varios días rodeada por el fuego, el calor de la fiesta y la explosión del color y de la vida, y empujada hoy por la llegada de la primavera, doy rienda suelta al calor que me envuelve y celebro la vida y el amor con estos versos.
Quiero comerte a trozos, despacito.
Quiero besar tu cuerpo sin recato.
Quiero que seas la fuerza de mi grito.
Quiero que seas empuje en mi arrebato.
Aquel que se siente aludido, sabe que esto es para él.