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sábado, 31 de enero de 2009

Mi primer haiku



Abrí los ojos
y tu recuerdo voló.
Entonces vi el camino
.

No se atiene a las normas literarias de los haikus.
Es mi primer haiku. Por libre.
Pero me gusta.
Acabo de descubrirlos y creo que he encontrado un camino apasionante.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

CREAR RECUERDOS NUEVOS


Jean Paul Richter dijo: "El recuerdo es el único paraiso del cual no podemos ser expulsados".
¿Paraiso o infierno? ¿Es una liberación o es una cárcel?.
El recuerdo alimenta el amor y el amor, a cambio, diviniza el recuerdo.
He querido hablar del recuerdo, antes incluso que de la poesía, pues es una de lo que yo llamo mis "lecciones de vida".
Hace años, cuando era una jovencita intentando superar su primer descalabro amoroso, descubrí cómo, de repente, la vida nos ofrece una respuesta. De pronto, un rayo de lucidez se abre paso entre los nubarrones que emborronan el entendimiento y el corazón.
Era Navidad. Mi primera Navidad sin él desde hacía 4 años. Mi hermana insistió para que les acompañase a ella y a su novio a comprar los obligados regalos. Fuimos a la zona comercial del puerto de Barcelona. Mi ánimo era opaco. Metida en mi espiral de tristeza, sólo podía ver a gente feliz a mi alrededor, parejas que se querían y se tenían. Y yo estaba sola. Me sentía como si fuera la única persona sola de la ciudad,... del mundo. ¡Le echaba tanto de menos!
¿Por qué había tenido que ir precisamente allí? La última vez que había estado en esas calles había sido con él. Habíamos compartido ese lugar, lo habíamos disfrutado, lo habíamos vivido.
¿Cómo iba a poder volver allí o a cualquier otro sitio donde estuviésemos si, mirase donde mirase, todo me llevaba a él?
Y, de repente, en un arrebato de iluminación divina, me rebelé. Si seguía pensando así nunca podría regresar a ese lugar o a cualquier otro que hubiésemos compartido sin pasar por el peaje del sufrimiento. Y sabía lo que tenía que hacer. Tenía que crear recuerdos nuevos. Lo que venía a mí era una foto del pasado y tenía que cambiarla por una foto del presente.
Así dicho, parece fácil. Y no lo es. Pero es posible.
Ahora, cuando mi mente vuela a ese momento, ya no es con dolor, es con esperanza. Ya no le veo a él, me veo a mí misma sentada en un banco del puerto con la mente despierta y el corazón alegre porque había dado un paso adelante y ese iba a ser uno de los recuerdos más importantes de mi vida.