
23
Llegará un día
en el que abra los ojos
y un rayo hiriente
ilumine mi vida.
Ya no me asustará
lo oscuro de la noche,
ya no me dolerán
más las heridas.
Caminos paralelos
se harán uno
y ya no sentiré
que estoy perdida.
La luz inundará
mis sentimientos
al sentir otros pasos
que caminan.