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martes, 29 de marzo de 2011

Esperando la luz - 13



28

Al alba
llegará el dulce sonido
de la respuesta,
y la vida echará a andar.

Primero un paso, luego otro,
¿a quién le importa el camino?
¿a quién le importa la espera?

El corazón ya funciona.
¡Se ha terminado la espera!



miércoles, 27 de octubre de 2010

Esperando la luz - 12



27

Como ubre de vaca tiñosa
y lastimera
alimenta la espera,
y se muestra calmosa,
traicionera,
atacando con saña
mientras urde
su tela de araña,
rastrera.

Se mueve certera
entre la maraña
de los sufrimientos,
con aliento
de bruja agorera
que ignora el lamento
de las plañideras
sinceras.

Y descubre su rostro
sin alma
arrojando su manto
de espanto
con calma,
arrastrando
al alma delirante,
rendida,
que se afana
por beber otro sorbo
de vida.

No nombraré tu nombre,
me sobra.
Puedes ruin
sentir
cómo te teme el hombre
y cómo el fin
será siempre tu obra.

martes, 9 de marzo de 2010

Esperando la luz - 11


Un deseo:

Espero que unos días después de haber soplado unas cuantas velas, todavía esté a tiempo de pedir un deseo.
Es este:

26

NANA

A la nana
del niño
que nació de mi sangre,
y nació de los besos

que me diera su padre.

(Al padre)

Con mi risa
y tu espera,
con mi amor
y tu gozo,

haremos un regalo
del uno para el otro.

Con mi sangre
y tus besos
haremos una vida;
en tu alma
y mi cuerpo
vivirá la alegría.

A la nana
del niño
que nació de mi sangre
y nació de los besos
que me diera su padre.

(Al hijo)

Serás para mí
el aire que respiro
y respiras,
el dolor en mis noches
y alegría en mi herida.

Mi sangre
en otro cuerpo,
mi piel
en otras manos,

y tu pelo moreno
la cuna de mis labios.

A la nana
del niño...




lunes, 28 de septiembre de 2009

Esperando la luz - 10



24

Si la ilusión

es agua de la vida,
la sed secó mis labios
hace tiempo,
no hay humedad

que inunde mi garganta,
no hay un querer
hacer esto o aquello.

Me he preguntado
tantas veces en silenc
io,
me he conformado
con el dolor aprendido,
he sufrido y luchado
con denuedo
mas, no lo he conseguido.


He construido
un muro de mentiras
que engañaban

mis horas y mis sueños
y una sola mirada
me ha bastado
para que caiga al suelo.





25

AGUA LIMPIA

¡Ah, la vida!
qué oscuridad de los sentidos
y qué maravillosa luz del día.

Qué dolor que corroe lentamente
y qué contadas dosis de alegría.

Qué amarga la traición, y superarla,
pero qué dulce poder ver una sonrisa...

Al final,

el poso que la enturbia
se va hundiendo
y, poco a poco,
te devuelve el agua limpia.



Estos eran mis sentimientos hace tanto tiempo...

Hoy no me siento así, pero es hoy. Los sentimientos van y vienen como las situaciones a que nos enfrentamos. Hoy hago un alto en el camino y continuo mis vacaciones. Me siento relajada y feliz, con esa felicidad serena, exenta de efusividad pero placentera en su calma.
He querido dejar esta entrada, porque como soy muy metódica, quería seguir el orden en que se publicaron las poesías, pero así dejo constancia que de no está en mi ánimo el regodearme en las tormentas, sino atrapar el más pequeño rayo de sol.
Cuando vuelva seguiremos profundizando en la alegría y la fuerza para seguir adelante con una sonrisa.

miércoles, 17 de junio de 2009

Esperando la luz - 9


23

Llegará un día
en el que abra los ojos
y un rayo hiriente
ilumine mi vida.
Ya no me asustará
lo oscuro de la noche,
ya n
o me dolerán
más las heridas.
Caminos paralelos
se harán uno
y ya no sentiré
que estoy perdida.
La luz inundará
mis sentimientos
al sentir otros pasos
que caminan.


viernes, 8 de mayo de 2009

Esperando la luz - 8

Volvamos la vista atrás por unos instantes para repasar algunas de las poesías de "Esperando la luz".





18

Juego de vida que en su red nos ata,
otrora alegre y ahora malherido,
ajeno a la tortura que me mata
nunca sabrás, amor, cuanto he querido.








19

¿Cómo hacer que me quieras?

¿Cómo lograr que el río
vuelva al cauce
que se quedó vacío?

y, ¿cómo conseguir
que comprendieras...?







20

¿Qué importa ya dormir o estar en vela?,
si el sueño no es consuelo a la vigilia.
Si soñamos lo que olvidar queremos,
no hay diferencia entre noches y días.










21

Te quiero más
que a mi vida
y más que
a mi propia luz.

Eres mi verdad
y mentira.
Eres mi cara
y mi cruz.












22

Es un empezar continuo,
es un no acabar jamás,
es un alto en el camino,
es... como una cuenta atrás.

domingo, 15 de marzo de 2009

Esperando la luz - 7


Hay momentos en los que la esperanza y la serenidad parecen dos cosas muy, muy lejanas...

17

Perdóname, Señor,
porque he perdido
la paz de la mirada
y la alegría.

Perdóname, Señor,
por ser impía,
perdóname
por no haberte temido.

Perdóname
que a veces desfallezca
y, desagradecida,
me rebele.
No quiere eso d
ecir
que no merezca
la fuerza que el amor
donarme puede.

Perdona pues, Señor,
a quien te implora
que le vuelvas
tu rostro tolerante.

Perdona así a tu
sierva
que ahora llora,
María Magdalena, suplicante.



martes, 17 de febrero de 2009

Esperando la luz-6



16

Y lloro...
porque he visto las estrellas
después de haber enloquecido
por La Luna.
Y no las quise a ellas.
Me regalaban su alegría
y su belleza,
y no las quise a ellas.

Sólo quería a Una:
Ella,
La Reina,
más bella que ninguna,
La Luna.

Me hipnotizó su encanto,
su brillo mentiroso
y su misterio.

Y no la quise a ella.
La notaba tan cerca...
no había que saltar
para cogerla.
¡Demasiado fácil
para mi altanería!
E ignoré su calor,
su compañía,
la mano que en la oscuridad
me daba.

Y yo me complacía
en demostrar que no necesitaba
para vivir su guía,
la paz que me ofrecía
en la mirada
con que me obsequiaba
cuando me sonreía.

Yo quería La Luna,
tan alta, tan distante,
con esa luz
de tono insinuante
con que me revestía.
¡Si me alumbraba
era que me quería!

Y olvidada mi estrella
cada día de mí,
más se alejaba.

Y mientras la perdía
yo pensaba
que siempre sería mía.

Yo no era el Sol
mas no quise el amor
que me brindaban
pues no la quise a ella.

Y hoy lloro mi ceguera
saltando,
saltando
y aferrándome al vacío
que ha dejado mi estrella
en el corazón mío.

martes, 3 de febrero de 2009

Esperando la luz - 5


Febrero. El mes de San Valentín, el patrón de los enamorados.
Espero que San Valentín no se enfade, pero, personalmente prefiero la festividad de Sant Jordi, el día de los enamorados en Catalunya, la fiesta de la rosa y el libro. Dos personas que se aman lo mejor que pueden regalarse es su amor a cada paso, y si hay que tener un detalle, ¿qué mejor que una flor y un libro?
De Sant Jordi hablaremos otro día, cuando su fiesta esté más cercana. Nunca olvidaré un día de la Rosa de hace algunos años. Ese día se quedó grabado a fuego en mi corazón, junto a una flor.
Repaso por orden las poesías publicadas en "Esperando la luz", y la siguiente es un soneto de amor que creo muy oportuno para festejar cualquier demostración de tan grande sentimiento.





15

Cuando te veo todo desaparece,
no existen para mí noche ni día,
no hay frontera entre pena y alegría,
tan sólo un sentimiento me estremece.

Un calor que desborda mis mejillas,
un ímpetu a seguirte embelesada
haciendo que, perdida
, mi mirada
se llene de tu eterna maravilla.

Y quisiera robarte la presencia
guardándola en la celda
de mi pecho
y desterrar de mi lado tu ausencia
haciéndote el motivo
de mi lecho,
para impregnar mi alma
con tu esencia
pues el amor, al fin, me
dio el derecho.




martes, 20 de enero de 2009

Esperando la luz - 4




Siguiendo con el orden en el que se publicaron las poesías en mi libro, continuaré por donde me había quedado.
Las siguientes son pequeñas poesías desgarradas de una época de desamor, pero también se puede atisbar un rayo de esperanza al final, pues, como dijo Plutarco:

"Quien en zarzas y en amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere".

¡Cómo nos cuesta sobreponernos a una decepción! Pero... todo llega, aunque no hay nada más odioso cuando se está sufriendo que el recurso del tiempo. El famoso "El tiempo lo cura todo" debe ser la frase más socorrida para consolar al triste, y, seguramente, es la frase más imcomprendida por el aconsejado -¡A mí qué me va a curar el tiempo!- y la más cierta. En los casos más extremos, quizás no cura pero si, suaviza.


10

¡Cuánto no más feliz hubiera sido
si hallado en mi camino no te hubiera!,
del amor hasta entonces conocido,
alegre de tenerlo yo estuviera.



11

Corazón que fue motor
y ahora es tan sólo vacío
ya no existe, corazón.
¿Por eso no siento el mío?



12

Tú me has dado la poesía
para huir de mi dolor
y a través de su armonía,
superando mi agonía,
hacer un canto al amor.


Si es mi fin te lo agradezco,
he sufrido por vivir,
mas compasión no merezco
si de la vida aborrezco
su más preciado elixir.


Que el temor no me atenace
y me impida al fin hallar
aquel amor que me enlace,
y mi alma no rechace
el aventurarse a amar.



13

No hay amor para mí
que me arranque del miedo.
Sigo pensando en tí,
es todo lo que tengo.
Es todo lo que soy
y es mi único mundo,
tú me diste la flor
y me negaste el fruto.



14

No puedo olvidarte
ni puedo tenerte.
No quiero pensarte
ni quiero perderte.
Pero he de ganarte
o he de someterte.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Esperando la luz - 3



La Luna

La Luna llena, mágica, hipnótica, misteriosa, bella, eterna, poderosa, confidente y delatora, voluble e inconstante, atractiva y atrayente,...
La Luna, imán de los enamorados, de los soñadores, de los ilusos, de los felices, de los depresivos, de los exaltados, de los osados, de los esperanzados y los desesperados, de los furtivos y de los valientes, de los alegres y de los melancólicos, y, sobretodo, de los poetas.
La Luna me atrapó una noche y de ese hechizo nació mi tributo a ella.

9

Luna de plata que mis ojos hieres
con el brillo que tomas de tu amado.
Promesa blanca que en la vida eres
sueño de amantes por Venus soñado.

Si hermosa como eres y admirada
pasas las noches sola en tu atalaya,
si llegas a sentirte abandonada
y no encuentras amor aunque lo haya,

hoy que te muestras blanca e imponente
en el marco estrellado de tu cielo;
hoy que te creces en fase creciente,
concédete un minuto de consuelo.

Si esperas su llegada ilusionada
pero te ata la noche en su partida,
si no os ha separado nunca nada
pero tu muerte es para él la vida,

hoy que engalanas vestido bordado,
prométete que nada es imposible.
Amor de amante fiel te será dado
cuando su beso no te haga visible.




martes, 25 de noviembre de 2008

Esperando la luz - 2



Esta es la segunda entrega de los poemas de mi libro "Esperando la luz".
Cuando escribía el libro, cuando le puse nombre, pensaba que la luz es algo que llega a la vida de las personas. Ni por un momento creí que la luz es algo que podemos crear nosotros, que está en nuestro interior y es lo que podemos ofrecer de nosotros mismos.

Entonces todo lo que no era como yo esperaba, era una tragedia, las tinieblas se abatían sobre mí y el alimento de mis escritos era la desesperación.
¡Con qué pasión tan desgarrada se viven las cosas a los veinte años!
Todo es blanco o es negro. Y por eso, todo lo que no es luz es oscuridad. El tiempo y su sabiduría nos enseñan a apreciar los matices y, quizás es entonces cuando descubrimos la Serenidad. Pero de eso hablaremos otro día.
De momento, dejo aquí unas pinceladas de mis dramas amorosos.

6

Siento que se me ha secado
la fuente del corazón.
Muy grande fue mi pecado:
no atender a la razón.

7

No saber quién te hiere
y quién te mata;
quién, con dulces palabras,
te abandona,
y quién con aprendidas artimañas,
el dueño de tu amor
y su persona,
te arrebata.

Quién al triste destino
te abandona
sin dar un paso en falso
ni con prisa,
y a quién le preocupa
más su persona
que el brillo de tus ojos
y tu risa.

8

Dulce castigo que me sostuviste
noches y días con una esperanza.
Dolor callado que a mi vida diste
fuego de dudas y de confianza.

Hoy que te pierdo, pues de mí te alejas,
sólo quiero pedirte una ventura:
no juegues con mi alma, pues la dejas
perdida en la niebla de la amargura.

Si un día fuiste luz para mis ojos
y fuiste faro para mi camino,
hoy eres la razón de mis enojos,

y en tal manera forjas mi destino,
que en la renuncia que en mi pecho alojo
se halla la estrella que guía mi sino.

.....

¡Ahí queda eso!

viernes, 7 de noviembre de 2008

"Esperando la luz"



Nunca pensé en publicar. Nunca sentí esa necesidad. Eso fue hasta que lo hice.
Mi poesía era mía. Mis versos eran yo. Eran mi vida. Eran mis emociones más desnudas. Yo escribía como pensaba, como sentía, como soñaba, como esperaba,... como recibía y como daba.
Si alguna vez me he sentido identificada con una definición de poesía es con la que hizo Fernando Pessoa. El dijo: "Ser poeta no es una ambición, es mi manera de estar solo". Y yo siempre lo he sentido así. La poesía era mi rincón. Hasta que dejó de serlo.
Las personas que me querían, a las que quería, compartían conmigo mis pequeñas incursiones en las letras, y siempre me animaron a publicar. Para ellas, aquello era tan bueno que había que compartirlo con cuanta más gente mejor. Y yo pensaba, ¡son mi familia! ¿qué van a pensar ellas?, y lo dejaba pasar.
Hasta que un día pensé que, quizás yo no sentía esa necesidad, pero podía intentarlo por mi madre. Estaba segura de que a ella la haría muy feliz, así que ¿por qué no intentarlo?. Me puse manos a la obra y de ahí surgió "Esperando la luz". Mi primer libro. Es una recopilación y una criba de mis mejores poemas escritos entre los quince y los treinta y tantos. Hay una evolución de los primeros poemas a los últimos, como la hubo en mí.
Hoy empiezo a compartir con vosotros los poemas de este libro. Los iré mostrando tal y como están numerados en el libro. Espero que, aquellos que no los hayáis leido, disfrutéis con ellos.

1
Sería maravilloso
poder escribir poesía,
sentirle siempre a mi lado,
saber que su vida es mía.

2
Yo me miré en tus ojos una tarde
y me quedé prendida en tu figura.
Tú, sin saberlo, fuiste mi alimento,
manjar más dulce que la miel más pura.

Yo me miré en tus ojos una noche
y fui feliz porque me respondían.
¡Qué poco imaginaba, confiada,
que aquella vez de mí se despedían!

3
Mientras exista una sombra de duda
-inmenso valle de mi fantasía-
guardaré en mi regazo, con ternura,
un motivo, una risa, una locura,
el beso aquel que no me diste nunca,
la mano fuerte que me diste un día.

4
Gracias por haber sido mi aliado
y llenar mi corazón con tu sonrisa.
Una mirada tuya me ha bastado
para cambiar mi llanto en feliz risa.

5
Llorar es un pasatiempo
y el tiempo ya lo perdí.
Lloré por no tener tiempo
y el tiempo me tiene a mí.

Bien, como primera entrega yo creo que basta. Espero que sepáis disculpar la candidez y la absoluta "dulzura" de algunos, pero el amor es así, al menos lo era para mí. Algunas cosas se serenan con la edad.