sábado, 31 de enero de 2009

Mi primer haiku



Abrí los ojos
y tu recuerdo voló.
Entonces vi el camino
.

No se atiene a las normas literarias de los haikus.
Es mi primer haiku. Por libre.
Pero me gusta.
Acabo de descubrirlos y creo que he encontrado un camino apasionante.

martes, 27 de enero de 2009

Quiero amarte ...



"Quiero amarte sin absorberte,
apreciarte sin juzgarte,
unirme a tí sin esclavizarte,
invitarte sin exigirte,
dejarte sin sentirme culpable,
criticarte sin herirte
y ayudarte sin menospreciarte.

Si puedes hacer lo mismo por mí ...
nos habremos encontrado".

(Virginia Satir)

Esta poesía me la pasó una amiga hace algunos años y, desde entonces, ha ocupado un lugar de preferencia entre las que leo y releo.

jueves, 22 de enero de 2009

Así es



"Cuando muere una ilusión, nace una esperanza".

(Refrán gitano)

martes, 20 de enero de 2009

Esperando la luz - 4




Siguiendo con el orden en el que se publicaron las poesías en mi libro, continuaré por donde me había quedado.
Las siguientes son pequeñas poesías desgarradas de una época de desamor, pero también se puede atisbar un rayo de esperanza al final, pues, como dijo Plutarco:

"Quien en zarzas y en amores se metiere, entrará cuando quiera, mas no saldrá cuando quisiere".

¡Cómo nos cuesta sobreponernos a una decepción! Pero... todo llega, aunque no hay nada más odioso cuando se está sufriendo que el recurso del tiempo. El famoso "El tiempo lo cura todo" debe ser la frase más socorrida para consolar al triste, y, seguramente, es la frase más imcomprendida por el aconsejado -¡A mí qué me va a curar el tiempo!- y la más cierta. En los casos más extremos, quizás no cura pero si, suaviza.


10

¡Cuánto no más feliz hubiera sido
si hallado en mi camino no te hubiera!,
del amor hasta entonces conocido,
alegre de tenerlo yo estuviera.



11

Corazón que fue motor
y ahora es tan sólo vacío
ya no existe, corazón.
¿Por eso no siento el mío?



12

Tú me has dado la poesía
para huir de mi dolor
y a través de su armonía,
superando mi agonía,
hacer un canto al amor.


Si es mi fin te lo agradezco,
he sufrido por vivir,
mas compasión no merezco
si de la vida aborrezco
su más preciado elixir.


Que el temor no me atenace
y me impida al fin hallar
aquel amor que me enlace,
y mi alma no rechace
el aventurarse a amar.



13

No hay amor para mí
que me arranque del miedo.
Sigo pensando en tí,
es todo lo que tengo.
Es todo lo que soy
y es mi único mundo,
tú me diste la flor
y me negaste el fruto.



14

No puedo olvidarte
ni puedo tenerte.
No quiero pensarte
ni quiero perderte.
Pero he de ganarte
o he de someterte.

jueves, 15 de enero de 2009

¡Tú también eres un águila!


La parábola del águila

"Alguien encontró un huevo de águila y lo colocó en el nido de una gallina de corral. El aguilucho fue incubado en la granja y creció con la nidada de pollos. Durante toda su vida vivió como un pollo. Escarbaba la tierra, comía gusanos, cacareaba como una gallina ...

Pasaron los años ...
Por encima de ella, apareció un día en lo más alto, en lo limpio del cielo, un ave magnífica que flotaba elegante y majestuosamente por entre las corrientes de aire, sin apenas mover sus poderosas alas doradas.
- ¿Qué es eso? Preguntó asombrada la vieja águila.
- Eso ...es el águila, el rey de las aves ... Respondió una gallina vecina.
- ¡Ah! suspiró ¡Quién pudiera volar tan alto!

- ¡Ah! ¡Quién pudiera ser un águila!

Y siguió viviendo en el corral sin enterarse de que ella era un águila y no una gallina".

Este hermoso relato me lo pasó mi amigo Ramón Bragulat, el suegro de
mi hermana. Desde entonces lo tengo siempre cerca, y cuando siento la tentación de bajar muy abajo, lo releo y pienso que si alguien cree que puedo desplegar las alas y volar es porque puedo, así que no dejo de mirar hacia arriba y eso es lo que me ayuda a elevarme.

¡Seamos águilas!
Pero si somos gallinas, no hay nada malo en ello, sólo hay que descubrir qué somos realmente y encontrar la mejor manera de ser lo que somos.

domingo, 11 de enero de 2009

Buenas noticias-2





¿Qué mejor manera de empezar el año que con una buena noticia? El pasado viernes 9 nació Laia, hija de Francisco y María, y sobrina de Marga, mi amiga de toda la vida, mi hermana. Desde aquí quiero hacerles llegar mis mejores deseos y decirles cuánto me alegro de que sus sueños se hayan cumplido con creces, pues ya son cinco en la familia.

¡Bienvenida, Laia!

Quisiera aprovechar este momento de alegría, para dedicarles a todos, bebé, papás y resto de la familia y amigos, una de mis nanas. He escrito varias, la primera está incluida en "Esperando la luz", pero esta es inédita hasta el día de hoy. Espero que a todos les guste como me gusta a mí.

Nana de la rana

Cantaba la rana
al salir el sol
y llovían rosas
en mi corazón.

La Luna lunera
se había escondido
y mi niño lindo
seguía dormido.

Duérmete mi niño,
duérmete pequeño,
todo mi ca
riño
velará tu sueño.

Canciones y risas,
flores de jazmín.
La novia más linda
será para tí.

Mi bebé chiquito,
hijo del amor,
te quiere tu pad
re,
y te quiero yo.





miércoles, 7 de enero de 2009

Año de nieves...




Empezamos bien. Ya sabéis lo que dice el refrán: "Año de nieves, año de bienes", así que esperemos que con este comienzo, este sea el mejor año desde hace muchos.
Esta mañana, camino de Valencia, no he podido resistirme y he parado en Ordal (Barcelona). Simplemente precioso.

martes, 30 de diciembre de 2008

Atreverse


Se va el 2008. Le despedimos agradecidos por lo que nos ha dado de bueno y aliviados porque se lleva las penas con que nos cargó.
Esperamos ilusionados que aquel que llega en su lugar traiga los bolsillos cargados de nuestros deseos más queridos y no haya hecho acopio de demasiados problemas; que las penas sean escasas y fugaces en 2009.
Abrimos con alegría las puertas y ventanas de nuestra casa y de nuestro corazón para recibir al nuevo año, en el que todos ponemos tantas expectativas.
Levantamos nuestras copas para brindar por la salud, el amor y la prosperidad, entre risas y besos, y pedimos por lo bajo un deseo.
Con más o menos fe y más o menos parafernalia, ¿quién no le pide al Año Nuevo que se cumpla ese deseo que anhela nuestro corazón?

Yo este año quiero atreverme.
Puede que no parezca una gran cosa, pero me gustaría ser capaz de hacerlo, y hacerlo bien.

Atreverme a decir sí cuando quiero algo y atreverme a decir no cuando la respuesta es no.

Atreverme a decir esa palabra que se me queda atravesada en la garganta tantas veces y luego no puedo quitarme de la cabeza durante tanto tiempo.

Atreverme a luchar. Todavía más. Y todavía mejor. Creyendo de veras que voy a ganar porque puedo hacerlo.

Atreverme a querer porque me quieren y a que me quieran porque quiero.

Atreverme a decir adiós, porque es la única manera de volver a decir hola.

Atreverme a crear el mundo que quiero, porque ese es el mundo en el que quiero vivir.

Atreverme a ayudar a los demás a atreverse, porque, como dijo Van Gogh: "¿Qué sería de la vida si no tuviéramos el valor de intentar algo nuevo?".

Porque creo que soy capaz, quiero atreverme. Porque cuando miras al miedo a la cara no le das opción a que te ataque por la espalda.

Y porque, seguramente, la manera de vivir más plena es atreverse a hacerlo.




¡FELIZ 2009!

sábado, 20 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!


Uno puede tener cualquier opinión sobre la Navidad: me gusta, no me gusta, me encanta, no la soporto,... Pero el hecho es que la Navidad está en puertas y la mejor manera de vivir cualquier cosa es disfrutándola. Aunque sólo sea por la luz que lo inunda todo, por la ilusión de los que creen y, sobretodo, de los niños, porque es importante hacer circular las buenas palabras y los buenos deseos, hay que disfrutar la Navidad y aprender a disfrutar de igual modo todos y cada uno de los días que tenemos por delante, pues cada uno trae algo que puede hacernos sonreír. Seguro.

Mi Navidad me sigue remitiendo a aquella niña que se pasaba las fiestas adorando el árbol de Navidad en el que había colgado un rey de chocolate que sólo me podría comer el día de los Reyes. Y mis hermanos y yo esperabamos ansiosamente que llegasen los Reyes por los regalos, claro, pero especialmente porque cada uno podía dar cuenta de su rey de chocolate. Antes las cosas se hacían desear y ¡se disfrutaban tanto! En Navidad había un precioso y elaborado Belén que mi madre montaba con amor y esmero con sus muchas figuritas, las lucecitas colocadas estratégicamente y el musgo que ibamos a buscar todos juntos a la montaña. Conseguía hacer hasta un río con agua y todo.


No recuerdo las comidas especiales, si acaso los polvorones y el turrón, recuerdo los juguetes que sólo traían los Reyes Magos y recuerdo especialmente los preparativos conjuntos, las risas, las panderetas, el espumillón y la inmensa ilusión. Mi corazón se llena de calor con la Navidad de mi infancia.

Os deseo que podáis disfrutar de un buen fuego, una comida caliente, el calor de un abrazo o... más, la calidez de una sonrisa o... varias, y, sobretodo os deseo la ardiente sensación del corazón cuando se siente amado y ama.


¡Brindemos por una Navidad llena de calor en el cuerpo y en el alma!